jueves, 9 de junio de 2011
Renovarse o morir.
Si teníamos encima la lupa de los inversores a partir de ahora nos pondrán marcaje al hombre , si es que no deciden quitarnos el timón incluso como ha pasado en Portugal o Grecia.
Está situación pone a España y a todas sus administraciones al filo del abismo: o asumimos que las instituciones de este país han vivido por encima de sus posibilidades como lo han hecho parte de sus ciudadanos, y asumen las consecuencias y los recortes necesarios, o nos vamos al precipicio de la intervención, que supondría que las medidas, como le sucede a quien dilapida su dinero, no las tomen los representantes de tus soberano tus representantes sino los de otros países o los de la UE.
Pero así como en el ámbito privado, en el mundo de la empresa o las familias ante una crisis de nuevos ricos como la que tenemos, por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, se han tomado medidas reduciendo gastos, estructuras y caprichos innecesarios, en el ámbito público parece que pasa justo al revés: se plantean recortes en profesores-la sexta hora en la educación catalana, por ejemplo- en plantas de hospital, en efectivos de policía en las calles, en jueces o en ayudas a los emprendedores, es decir, en lo que nuestra sociedad más necesita en estos momentos, y en cambio ni siquiera se cuestiona la sobre estructura de nuestras instituciones, las duplicidades de funciones, las subvenciones clientelares o la necesidad de mantener medios de comunicación públicos en cada ayuntamiento, en cada CCAA o a nivel nacional.
Uno llega a la conclusión de que esta clase política obsoleta se ha construido una partitocracia durante 30 años, desde los años 80, y hoy los partidos del siglo XX que gobiernan las instituciones son incapaces de hacerse el harakiri, se muestran incapaces de tomar decisiones pensando en los ciudadanos y en el interés general por encima de sus intereses endogámicos.
En España no necesitamos solo alternancia política, rojos o azules, necesitamos un cambio desde la raíz del sistema. Necesitamos un gobierno que entre en la Moncloa con el principal fin, que no es poco, de acometer reformas político-administrativas y democráticas. Las primeras que reduzcan la estructura política del país: entre otras, suprimir las diputaciones y otros niveles territoriales de menores- en Cataluña los consejos comarcales- , o incluso plantear la fusión de Ayuntamientos, racionalizar y aglutinar en un solo ente los medios de comunicación públicos con descentralización de contenidos pero sin multiplicar por 17 sus estructuras, suprimir todos los entes autonómicos que han duplicado funciones con entes estatales y crear consorcios unificados para prestar el servicio- por ejemplo los defensores del pueblo autonómicos y locales, tribunales de cuentas o tribunales de competencia-, adelgazar y suprimir ministerios que no tengan competencias efectivas o reducir el número de empresas públicas en aquellos ámbito en los que no se presten servicios esenciales como salud y educación.
Y en clave de calidad democrática, se debe afrontar de una vez por todas el desmantelamiento de la partitocracia que deja en manos de 4 cúpulas de partido todos los poderes del Estado. Necesitamos una verdadera democracia, que garantice la separación de los tres poderes-y del cuarto, el de los medios de comunicación- que tenga una ley electoral donde el voto de todos los ciudadanos tenga el mismo valor, donde los ciudadanos escojan por listas abiertas a sus representantes, en el que los partidos por ley deban realizar primarias para escoger a sus candidatos, donde se firme un pacto anticorrupción para expulsar a los corruptos del espacio político para siempre, y en la que la relación entre cargos públicos y ciudadanos sea permanente a través de los instrumentos que las nuevas tecnologías nos permiten.
Solo después de realizar estas reformas de calado los futuros gobiernos locales, autonómicos o nacionales podrán tener legitimidad política, moral y credibilidad para pedir un esfuerzo a los ciudadanos y las empresas para ajustar los presupuestos durante unos años que nos permita salir del pozo en el que nos encontramos, consiguiendo que a medio plazo los ciudadanos vuelvan a confiar en sus representantes.
Mientras la política en este país se siga haciendo pensando solo en llegar al poder a través de la conquista de los votos, olvidando el futuro de nuestra sociedad y obviando la pérdida de ciertos valores civiles como la honradez, el sentido común, la convivencia o el esfuerzo nuestra democracia se seguirá degradando.
Solo nos queda el camino de las reformas y de los cambios profundos en el fondo y en las formas. No es momento de cambiar de chaqueta, son tiempos de renovar el armario.
Albert Rivera, presidente de Ciutadans (C’s)
http://gironanoticies.com/noticies/noticia.php?id=20501
martes, 7 de junio de 2011
Jordi Cañas: 'La Ley Ómnibus es un nuevo desprecio de CiU al Parlament y al debate democrático'
jueves, 2 de junio de 2011
Albert Rivera: 'Basta ya de tomar el pelo a la gente con la ley de veguerías que es ilegal e inviable económicamente'
El presidente de Ciutadans (C's), Albert Rivera, se mostró muy crítico en el debate, en el Parlament, sobre el proyecto de ley de modificación de la ley de veguerías y, anunciando el voto en contra de C's, ha manifestado que " ya basta de tomar el pelo a la gente con la ley de veguerías que es ilegal e inviable económicamente". Asimismo, ha dado la "bienvenida" de manera irónica a aquellos que ahora consideran que no se pueden poner en marcha las veguerías: "Bienvenidos los que ahora se dan cuenta que el ordenamiento jurídico no permite impulsar las veguerías, Bienvenidos a todos aquellos que nueve meses después de que Montilla pusiera en marcha este proyecto, ahora cambian de criterio".
Rivera ha señalado directamente a los diputados de ICV, Jaume Bosch y Joan Boada: "Han llevado al Parlament un debate irreal, están en Matrix, y ahora dan marcha atrás porque dicen que hay crisis y hace nueve meses no había crisis?. Me pregunto, señor Bosch si cuando fue a las acampadas les explicó que quería crear otro nivel administrativo". Por ello, el presidente de C's se ha referido al tripartito señalando que "si estuviesen en una empresa privada y hubieran presentado un proyecto ilegal con sentencia en contra del Tribunal Constitucional y en plena crisis económica, se irían a la calle, las urnas los han echado del gobierno de la Generalitat pero como siempre los que pagan la fiesta son los ciudadanos".
Rivera se ha mostrado a favor de abrir un debate para "suprimir los Consejos Comarcales y las Diputaciones". Y alerta, ante la crisis, del presupuesto que tiene, por ejemplo, la Diputación de Barcelona: "Son 660 millones de euros de presupuesto y ahora CiU y el PP se pelean por repartirse el pastel".
miércoles, 18 de mayo de 2011
C’s proposa eliminar les subvencions en fer nació per destinar-les en benestar per a tots.
- Valenzuela: “Ja n’hi ha prou d'invertir en sentiments de separació. Girona és de la gent que viu i treballa a la nostra ciutat. Els impostos que s'inverteixen en identitat d'uns quants, ens surt massa car per pagar-la amb els diners de tots.
Girona, 18 mayo de 2011. El candidat de Ciutadans (C’s) per Girona, Salvador Valenzuela, ha assegurat que la seva formació “eliminarà totes aquelles subvencions inútils destinades per a uns pocs amb l’únic objectiu de crear una nació imaginària i inexistent”
Valenzuela recorda que C’s va demanar a l’ajuntament de Girona “la retirada d’aquest tipus de subvencions i va sol·licitar quin era el cost anual en netejar Girona de pintades i adhesius independentistes”. En aquest sentit, el candidat de C’s lamenta que “després d'un mandat marcat per la manca d’idees i el descontrol econòmic, part dels nostres impostos s’hagin invertit en polítiques identitàries camuflats en subvencions a entitats polítiques que promouen trencar amb la democràcia que estableix la nostra Constitució i en crear confrontació per trencar la cohesió social”.
“Ja n’hi ha prou d'invertir en sentiments de separació. Girona és de la gent que viu i treballa a la nostra ciutat. Els impostos que s'inverteixen en identitat d'uns quants, ens surt massa car per pagar-la amb els diners de tots. Els sentiments de cada una de les persones són per l'àmbit de cadascú i no tenen que servir per fer política”, afegeix Valenzuela.
Per això, el candidat de C’s ha assegurat que els diners públics destinats per aquesta finalitat els destinarà en el benestar dels gironins i en millorar l’imatge de Girona, com és en mantenir els parcs públics, millorar les zones verdes i tenir un mobiliari urbà en perfectes condicions.